De nuevo se acercaba Pentecostés. Un
nuevo pregón rociero iba a florecer.
En esta ocasión se celebraría
el día 18 de Mayo de 1.980, en la Tertulia
Flamenca "El Pozo de las Penas". El
pregonero sería D. Manuel Lozano Hernández,
un gran rociero, escritor y poeta, hermano de
la Hermandad del Rocío de Triana. Fue
presentado por D. Daniel Pineda Novo, pregonero
del año anterior.
D. Manuel Lozano, peregrino trianero que cada
año hace el camino a caballo con su Hermandad,
siempre acompañado de su inseparable
amigo y Profesor de Bellas Artes, D. Francisco
Maireles, nos ofreció un día de
júbilo a los rocieros palaciegos con
la intensidad de su pregonar y su mensaje pleno
de amor hacia la Madre de Dios, la Virgen del
Rocío. ¡Con qué soltura
y maestría nos obsequió su pregón!
¡Cuánta rica poesía para
demostrarnos a todos su profundo conocimiento
de los caminos recorridos hacia la Blanca Paloma!
¡Y cómo describió el paso
de la Hermandad de Los Palacios por el Guadalquivir
hasta la orilla de Coria del Rio!:
"Los Palacios trae rumores de marisma sevillana
y el Guadalquivir se ufana en hacer el agua
flores. Coria pone resplandores con azul dedicatoria
escribiéndolo en su historia y en su
condición de hermano, y un sentimiento
cristiano brilla en la orilla de Coria.
Los Palacios pasa el Río entre cauces
de corrientes, Coria ilumina su frente con un
beso de Rocío. La Hermandad es un navío
que cruza el agua y la historia; el Guadalquivir
se gloria de llevarlo como hermano y un sentimiento
cristiano brilla en la orilla de Coria".