El Hermano Mayor de la Hermandad de la Virgen
de Consolación de Utrera, D. Salvador
de Quinta Rodríguez, fue nuestro pregonero
en la mañana del 6 de Mayo de 1.990,
en un acto celebrado en el Cine Coliseo y que
contó con la presentación de D.
Manuel Peña Narváez, Presidente
del Consejo de Hermandades y Cofradías
de Utrera.
A todos los congregados el pregonero utrerano
-escritor y periodista- nos obsequió
con un pregón en el que conjugó
su amor a una misma Virgen bajo dos advocaciones:
Rocío y Consolación, sabedor de
las profundas raíces devocionales que
vinculan desde muy antiguo a los palaciegos
(mi padre fue gran devoto) con la Virgen de
Consolación de Utrera. Logró D.
Salvador, con sus palabras, llegar cautivar
el alma de los rocieros, pues demostró
llevar a la Virgen en su corazón. ¡Y
qué más da que se llame Rocío
o Consolación, si con uno u otro nombre
van aireando tronío y llamando al corazón!:
Madre mía del Rocío, Blanca Paloma
del Cielo, virgencita marismeña, eres
lo que yo más quiero. Con tu carita morena
eres lirio y mejorana, cuando sales de tu Ermita
el lunes por la mañana. Virgen de Consolación,
la que me quita las penas, le rezo con devoción
a esa virgencita buena. Virgen morena y gitana,
a la que le rezo yo, tú pa mí,
la más bonita, Virgen de Consolación.