23 de Abril de 1.989. El Cine Coliseo acogió,
un año más, a unos rocieros que,
con la llegada de la primavera y con Pentecostés
en el horizonte, sienten cómo la alegría
se acrecienta en sus vidas. D. Miguel Ruiz López,
poeta granadino, sería el encargado de
seguir enseñándonos otro punto
de vista más de este Rocío que
tiene infinitos significados como infinitos
son los peregrinos que lo viven. El presentador
fue un hermano fundador de nuestra Hermandad
del Rocío: D. Enrique Ramos García.
¡Qué facilidad la del pregonero
para componer versos que se clavan en el corazón
del buen rociero! ¡Y qué serenidad
al medirlos con la palabra! El ambiente de satisfacción
era generalizado entre los asistentes que pudimos
disfrutar de un sinfín de alabanzas hacia
la Blanca Paloma. Porque cuando alguien habla
de la Virgen del Rocío, la emoción
embarga nuestros corazones:
Cuando me vuelvo al camino, cuando la emoción
me embarga y empiezo una sevillana y no puedo
terminarla... Sueño con verte, Rocío,
rompiendo otra vez la aurora, cuando extasiado,
el gentío te dice Blanca Paloma, aunque
te llames Rocío.