Durante
el mes de marzo, donde llega la primavera, donde
vivimos la Semana Santa y cuando sobretodo brotan
las flores marismeñas y crece el romero
de los caminos, esos caminos que todos añoramos
durante todo el año, empieza a faltar
menos para estar más cerca de ELLA y
cada día nuestro corazón palpita
con más fuerza
Como dice
la sevillana "para ser buen rociero primero
hay que ser cristiano", ser rociero no
sólo significa preparar el carro, los
botos y las flores para el pelo, signiofica
mucho más, como preparar tu interior,
asistir a los cultos de tu hermandad y participar
en la vida de nuestra parroquia.
En éste
nuevo caminar mío sólo espero,
como cualquier Hermano Mayor, vuestro apoyo,
vuestro saber estar y sobretodo ser buenas personas,
como en todo momento demuestran los buenos rocieros.
Ante todo
que en éste nuevo peregrinar no nos olvidemos
de todos los buenos rocieros que en este año
no podrán estar entre nosotros, pero
que tengo la seguridad que harán su propio
camino desde las marismas celestes del cielo.
Sin más
que decir, me despido con un cordial abrazo
para todos los rocieros de corazón.
José
Calancha
Hermano Mayor